Mandrágora, el caldo brujo

Mandrágora

Mandrágora

El licor de mandrágora es un destilado fuerte y fresco elaborado a base de macerados de frutas, plantas, raíces aromáticas, miel de eucaliptos y orujo. Con sus 45º es un licor que no deja indiferente a nadie,  tiene un color oro rojizo muy aromático y equilibrado y al beberlo se aprecian las frutas y un fondo a regaliz. Es un licor 100% natural que se usa como tónico y digestivo.

Las raíces de la mandrágora han sido protagonistas de muchas leyendas y rituales. Los magos hacían con ella algo similar a una figura humana, tallaban una figura en sus raíces presionando la raíz a cierta altura para formar un supuesto cuello, y cortando todas las bifurcaciones excepto cuatro, que serían las extremidades, y las adoraban como a dioses. Hay historias que cuentan que esta gritaba lamentándose cuando la arrancaban de la tierra, pudiendo enloquecer a las personas. Era usada tanto en magia negra como en magia blanca, ya que es venenosa y curativa al mismo tiempo, según el uso. Durante la Edad Media  se usaba la mandrágora como afrodisíaco, como narcótico para intervenciones quirúrgicas y como filtros de fecundidad y fertilidad.
En el Pirineo las leyendas hablan de la mandrágora como la planta que utilizaban  en pociones las brujas para “volar” en sus Akelarres, al ser una planta alucinógena.

En Hecho, en Huesca, en pleno Pirineo la casa de Selva de Oza, elabora el licor de mandrágora, muy potente, con tradición y sobre todo con mucha magia, que desde Macabeo ponemos a su disposición.

¿Qué es el aguardiente?

Aguardientes y orujos

Aguardientes y orujos

Si atendemos a la definición de la RAE, se define aguardiente como “Bebida espiritosa que, por destilación, se saca del vino y de otras sustancias; es alcohol diluido en agua”.

Para obtener el aguardiente a través de la destilación, necesitaremos previamente un producto que contenga alcohol como por ejemplo el vino, también se pueden obtener aguardiente de otras frutas o bayas que una vez machacadas y prensadas han sufrido un proceso de fermentación similar al que sufre el mosto de la uva para producir el vino, de este modo, se obtiene por ejemplo aguardiente de manzana (sidra) o de pera.

En aquellos aguardientes que provienen de cereales como el centeno, maíz o cebada, el proceso previo de la materia prima es el malteado, en él, el almidón del grano, después germinar, se convierte en azúcares, y tras fermentar, en cerveza, con su correspondiente contenido en alcohol.

En el caso del orujo, se destilan los hollejos una vez separados del vino mezclados con agua, estos hollejos, al provenir del vino tras su fermentación contienen igualmente alcohol.

Resumiendo, para obtener un aguardiente necesitamos previamente una “sustancia” que contenga alcohol, como el vino o la cerveza proveniente de la fermentación de grano. Esta sustancia la destilamos.

Una vez obtenido el aguardiente u orujo puede aromatizarse mediante la maceración de frutas o hierbas en él, así se obtiene, por ejemplo, el orujo de hierbas.  El patxaran o pacharán se obtiene macerando endrinas, también llamadas arañones en aguardiente anisado.

Atendiendo al proceso de elaboración pues, el whisky, vodka, ron, ginebra,… entrarían dentro de esta clasificación al tratarse de destilados de alta graduación alcohólica.

En Macabeo, contamos con una oferta que va desde los famosos aguardientes y orujos gallegos hasta otros más especiales como aguardientes de pera, maíz o la angostura. También contamos con aguardiente anisado para la elaboración de pacharán.